Hacia el banco sin papeles (de verdad)

Bankinter lanzará un proyecto para implantar en toda la red comercial un sistema que permite la firma biométrica digital en tabletas de diverso tipo

La digitalización está entrando en todas las capas y sectores de la sociedad y, como no podía ser de otra forma, también lo está haciendo en la banca, un sector pionero y tradicionalmente avanzado en el uso de las tecnologías de la información dado que, precisamente es la información el principal activo con el que trabaja.

Una de las entidades que históricamente ha estado muy unida a la evolución de las nuevas tecnologías ha sido Bankinter. El grupo bancario está ahora a punto de lanzar un proyecto emblemático que le convertiría en el «primer primer banco de España totalmente digital» pues conlleva eliminar el papel de las oficinas e implantar en toda la red comercial un sistema que permite la firma biométrica digital en tabletas de diverso tipo (que corran sobre iOS, Android y Windows).

En realidad, explica Juan Bautista Rosas, director de Arquitectura y Transformación de Gneis (empresa del grupo Bankinter especializada en la prestación de servicios tecnológicos y operativos), «el proyecto no es nuevo sino que llevamos trabajando en la digitalización de las oficinas desde hace varios años. Desde 2004 estamos promoviendo la digitalización de documentos y ahora, además, hemos intentado combinar esta filosofía con un proyecto que, además, haga la vida más fácil a los clientes».

La idea concreta de utilizar tabletas que permitan la firma biométrica de modo que todas las operaciones financieras puedan realizarse en las sucursales a través de estos dispositivos surgió hace dos años, indica Rosas, «aunque no ha sido hasta este año 2013 cuando lo veremos hecho realidad».

El proyecto, que arranca esta primavera («antes del verano estará en marcha», precisa Rosas) se llevará a cabo en varias fases, comenzando por las oficinas más concurridas (las de Madrid) y extendiéndose paulatinamente al resto. «Primero desplegaremos tabletas fijas en las oficinas, donde irá la operativa de caja; luego daremos dispositivos móviles a los ejecutivos de la red comercial para que puedan facilitar la contratación de productos y servicios desde éstos», añade.

El objetivo es que antes de que acabe este 2013 ocho de cada diez sucursales dispongan tanto de tabletas fijas en los puestos de caja como de otras móviles distribuidas entre los asesores financieros. Contratar depósitos y planes de pensiones, abrir cuentas a la vista o invertir en fondos de inversión son algunas de las operaciones que podrán realizar los clientes de la entidad, operaciones, por otro lado, que suponen más de la mitad de la contratación bancaria realizada en las oficinas.

Iniciativa ambiciosa
Este proyecto no es baladí, recuerda Rosas. «Aunque no podemos desvelar el montante de inversión, se trata del proyecto de innovación más grande que estamos acometiendo en Bankinter en la actualidad», afirma. El responsable explica, además, que la iniciativa es de gran calado y esfuerzo para la entidad: «No solo conlleva acometer nuevos procesos informáticos sino que supone revisar las operaciones bancarias, desplegar nuevos dispositivos y, sobre todo, realizar un trabajo ingente de selección de pruebas… Sin duda, es un proyecto más grande de lo que parece».

La tecnología que subyace detrás del proyecto es la de firma biométrica de la firma española Alianet-AGS. Se trata de una tecnología que permite al usuario realizar firmas manuscritas en formato electrónico sobre tabletas con un nivel de confianza parecido al de la firma sobre papel (que así desaparece de las sucursales). En este sentido, el documento se guarda y certifica teniendo en cuenta no sólo el grafo del firmante sino también otros datos biométricos como la velocidad o la presión con la que se firma, lo que garantiza la seguridad de la operación.

«Aunque había cuatro empresas en liza en la fase previa a la elección del proveedor al final nos decantamos por Alianet-AGS por diversos factores, sobre todo porque lo veíamos como un partner sólido a futuro», afirma Rosas. Claro que la captura y certificación de la seguridad de la firma es solo una de las patas del proceso. «El proyecto conlleva, primero, modificar y adecuar el teleproceso bancario para que se ejecute en las tabletas; en segundo lugar, hacer posible la citada firma biométrica; en tercer lugar, la administración de nuevos dispositivos fijos y móviles lo que implica un trabajo de securización por detrás; rehacer los procesos operativos (pues antes entraba papel y ahora metadatos) y finalmente todo el envoltorio jurídico, es decir, la revisión de los contratos, la custodia digital y física, etc.».

Como resultado, Bankinter aumentará la agilidad y seguridad en el proceso de contratación, simplificará la gestión, disminuirá las pérdidas o errores operativos y ahorrará costes, sin nombrar todo lo que conlleva el proyecto de cara al medio ambiente en lo que respecta tanto a la eliminación del papel como al del transporte físico de los documentos.

Próximos retos
Aunque los retos son muchos, como hemos visto, el mayor no es de carácter tecnológico, reto que está resuelto como matiza Rosas «El gran reto del proyecto es hacerlo masivo, escalarlo lo más rápidamente posible». Eso sí, indica satisfecho el portavoz: «Con esta iniciativa estamos rompiendo un paradigma en los procesos bancarios».

En cuanto al reto cultural desde el punto de vista del usuario, es decir, del cliente de las oficinas, Rosas indica que éste desafío no es tal: «Hemos hecho pruebas con una importante masa crítica y la reacción ha sido muy buena. Las tabletas están empezando a formar parte de la vida de todas las personas y eso se nota. Además, todos estamos ya muy acostumbrados a contratar productos y servicios por internet».

Otros proyectos a la vista
A pesar de que éste es sin duda el más emblemático de todos, Bankinter está inmerso también en el desarrollo de otros proyectos tecnológicos de interés. Uno es un servicio de pago con tecnología NFC que basa la seguridad de la operación en un software y no en la SIM (hardware) del teléfono, con lo cual la entidad puede prescindir del operador para dar el servicio. El proyecto está en marcha como piloto de momento pero sus responsables confían en lanzarlo en verano.

Otro o mejor dicho otros proyectos de la entidad están relacionados con big data, es decir, en cómo utilizar esta tecnología emergente para analizar mejor los datos que les llegan de los clientes, etc. y mejorar el servicio. Seguramente habrá proyectos en real a finales de año, indica Rosas. «El mundo de la banca está evolucionando de forma radical gracias a las nuevas tecnologías. Cuando creíamos haber visto todo con internet, ahora nos encontramos con que la movilidad es un factor clave –señala Rosas–. De hecho, la movilidad ya es una de las principales razones para cambiar de banco en Estados Unidos, una tendencia que llegará, sin duda, a España. Para nosotros haber apostado siempre por la movilidad nos ha dado muchas alegrías».

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