Apps para todo… incluso para el sexo

Estas semanas se ha hablado mucho de apps y de… porno. Sí, eso que educadamente se llama contenido para adultos. El miércoles Twitter pedía disculpas después de que en su recién estrenada app de video Vine, se colarán contenidos pornográficos. Eso ocurría días después de que Apple eliminara de su mercado 500 px, una app de fotografía como tantas otras por la que al parecer circulaban unos cuantos desnudos no necesariamente pornográficos ni si quiera eróticos.

Decisión criticada por muchos, ya que otras apps como Flickr o Instagram podrían tener contenidos similares, el gesto de Apple con 500 px es parte de la política de contenidos de la marca. No quieren porno, tampoco desnudos pero, y aquí vienen las críticas por parciales o incluso hipócritas, sí admiten apps calificadas para niños que enseñan cómo disparar armas. Estemos de acuerdo o no con esta política, Steve Jobs lo dejó bien claro en 2010: “La gente que quiera porno que se compre un teléfono Android”.

Lo que no sabía Jobs en aquel momento es que Android le seguiría los pasos. Con el estreno de Google Play, Google reforzó su nivel de castidad en la política de contenidos y, a pesar de que se le cuelan unas cuantas, comenzó a mirar mal a las apps de contenido para adultos. De hecho avisan de que rechazarán cualquier app que incluya desnudez o cualquier tipo de contenido sexual.

Un mercado especializado en… sexo
Sin embargo, aunque les pese a los dos grandes markets de aplicaciones, otra frase mítica de Apple describe la realidad. Sí nos convencieron de que “había una app para eso” también hay apps sobre sexo. Es más, existe un mercado especializado en aplicaciones de contenido para adultos que ha sabido aprovechar lo que Apple y Google desprecian.

Se llama MiKandi y viendo a sus creadores cuesta creer que su negocio sea el sexo. Universitarios, expertos en tecnología y conscientes de que la censura siempre tiene sus grietas, Jennifer McEwen y Jesse Adams abrieron MiKandi desde sus oficinas en Seattle en 2009. Parecen gente abierta, con ganas de hacer negocio y para ello han optado por dejar de lado el tufillo a marginal y oscuro que desde siempre ha rodeado este tipo de contenidos.

MiKandi opta por una estética minimalista, cargada de luminoso blanco y con un mensaje claro para sus creadores con el que les animan a cuidar estéticamente sus creaciones. Abren la puerta a todos aquellos que han sido rechazados en los mercados principales y a todo tipo de contenido para adultos que, lógicamente, estén dentro de la legalidad.

A la espera de sus últimos resultados, hace justo un año MiKandi publicaba sus datos. Ya contaban con un millón de usuarios, 200.000 mensuales y una descarga media por usuario de cinco aplicaciones. Las cifras no están nada mal y supongo que las que están por llegar mejorarán. Quieren convertirse en el tercer mercado de apps dentro de Android y dejan caer que pretenden llegar al resto de sistemas operativos. Tal vez lo consigan con la ayuda de HTML5. Sobre todo si aportan una estética cuidada y sin prejuicios a un contenido que de forma natural iba a llegar, si o si, a las apps.

[Via ElConfidencial]

Si te ha gustado este artículo puedes completarlo dejando un comentario o bien puedes suscribirte al feed y recibir las entradas futuras en tu lector de feeds.

Comentarios

No hay comentarios todavía.

Deja tu comentario

(requerido)

(requerido)