¿Cuáles son las diferencias entre el pago de Whatsapp para iPhone y para Android?

Algunos usuarios de Android y otras plataformas como Windows Phone o Blackberry han comenzado a recibir una notificación en WhatsApp que les advierte de que su licencia gratuita ha expirado y que para ello tendrán que pagar, al igual que los usuarios de iPhone hicieron nada más descargarse la aplicación de la App Store. Sin embargo, pocos conocerán las diferencias entre iPhone y el resto de ecosistemas.

Cuando la compañía lanzó su aplicación WhatsApp Messenger hacía una distinción entre los usuarios del sistema iOS y el resto de sistemas operativos móviles. Para iOS, la aplicación se clasificó como app de pago desde el primer momento, ya que para su descarga los usuarios tenían que desembolsar 0,89 euros (0,79 en el momento del lanzamiento). Sin embargo en otras plataformas como Android, Windows Phone, Blackberry y Nokia la descarga era gratuita.

Sin embargo el “gratuito” de esta aplicación de mensajería tiene un matiz: su uso era gratuito durante un tiempo determinado, pero no para siempre. Esto era algo que la compañía advierte en las condiciones de uso y que se puede consultar en la configuración en la opción Información de pago. En el caso de Android, Windows Phone o Blackberry al cabo de un año aproximadamente los usuarios tienen que desembolsar algo menos de un euro para poder seguir disfrutando del servicio. Hasta ahora, lo que iba haciendo desde la compañía era prorrogar esa licencia de forma automática sin que el usuario tuviese que pagar nada, estrategia que ahora parece haber cambiado.

En el caso de todos los ecosistemas, excepto iPhone, este pago no es único. En el blog de WhatsApp, la compañía explica que los usuarios de sistemas distintos a iOS tendrán que pagar esa cantidad cada año para poder seguir teniendo acceso al servicio. Sin embargo, al descargarla en iPhone, se adquiere el derecho a utilizarla a posteriori en este o en cualquier otro dispositivo y de por vida.

Los usuarios de iOS gastan más
WhatsApp ha utilizado este modelo de negocio teniendo en cuenta los distintos tipos de usuarios de cada plataforma. Android es un sistema operativo de código abierto donde gran parte de las aplicaciones disponibles son gratuitas y cuyos usuarios son más reacios a pagar. BlackBerry y Windows Phone llegaron más tarde a este mercado y parece que les sucede algo parecido con sus usuarios.

En cambio, los usuarios de Apple son más propensos a pagar por las aplicaciones que descargan. En este sentido, un informe de Newzoo publicado en 2012 aseguraba, por ejemplo, que los usuarios de iPhone e iPad gastan cinco veces más en videojuegos que los usuarios de Android.

Es posible que esta fuese la causa para que WhatsApp lanzase su Messenger de forma distinta en cada plataforma. En el caso de iOS los usuarios sí están más dispuestos a pagar por una aplicación cuyo precio amortizarían con tan solo utilizar el servicio más de cinco minutos seguidos.

Rechazo al pago
En cambio, ¿estarían dispuestos a pagar los usuarios de Android por una aplicación de mensajería teniendo más opciones gratuitas? Al parecer, según las quejas de muchos usuarios que están siendo informados ahora de que deben pagar, no demasiado. De ahí que WhatsApp decidiese lanzar su aplicación gratuita durante el primer año, para ganar clientes, y después cobrar por el servicio, una vez que ha demostrado lo útil que es.

De esta forma, a pesar de que la puerta de entrada en iOS era más complicada en un primer momento -cobrar “a ciegas” sin que el usuario tuviera claro hasta qué punto la aplicación le iba a ser útil-, al final el cobro por la aplicación es más razonable en iOS que en Android, ya que con el SO móvil de Apple los usuarios solo pagan una vez y para toda la vida, mientras que en Android, Windows Phone, Nokia y BlackBerry tendrán que hacerlo cada año tras el primer año gratuito.

Está claro que esta decisión de WhatsApp se tomó teniendo en cuenta los perfiles de usuario de cada tienda de descargas y ahora puede parecer injusto para los usuarios de los ecosistemas que no son iOS. Al fin y al cabo, dentro de cinco años, si han decidido pagar, los usuarios de WhatsApp que no utilicen iPhone habrán pagado más.

El problema de la seguridad
Sin embargo, uno de los principales problemas que esgrimen los usuarios de Android en foros y webs para rechazar el pago de la renovación de WhatsApp es la segruidad del ecosistema operativo de Google, ya que no confían en ceder sus datos bancarios.

Aunque no tendría que producirse ningún problema a la hora del pago, muchos usuarios son los que no se fían de este tipo de mensajes en Android, debido a la gran cantidad de aplicaciones falsas que emplean métodos de phishing debido a que Google no controla las aplicaciones como hace Apple. Un temor fundado, ya que el 99% de malware para smartphones fue a parar en 2012 a la plataforma Android.

[Via Eleconomista]

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