Los gadgets que nunca compraría (pero siempre quiso tener)

Reconozcámoslo. Todos llevamos un niño dentro. Es cierto que cuando llega Navidad uno se embarca en la delicada tarea de redactar la carta de Sus Majestades los Reyes Magos con el corazón dividido: ¿funcionalidad o fantasía? Es fácil, en este sentido, caer en la tentación de optar por la vía intermedia de la compra argumentada: “necesito ese ‘smartphone’ porque me va a resultar muy útil en el trabajo”, o bien, “ese portátil que anuncian en la televisión me vendría de perlas para adelantar trabajo el fin de semana”.

Cada uno busca su excusa para pedir que le regalen un determinado ‘gadget’ en el ámbito de la tecnología, sobre todo para huir de los tópicos de la corbata o colonia. Pero hay una extraña categoría de regalos que uno nunca se atrevería a pedir (por pudor, por vergüenza o por el qué dirán que triunfarían con rotundidad si uno los encuentra debajo del árbol.

Le animamos a pasear por esta pequeña selección con la esperanza de servir de inspiración para muchos y resolver el complejo dilema del regalo navideño.

Pleo RB (229€)
En realidad, se trata de un viejo conocido. Hace ya unos años un fabricante lanzó al mercado este caro juguete. Se trata de un robot encarnado en un dinosaurio y que cuenta con una miríada de sensores que hacen que reaccione a los estímulos del entorno de diferente manera. El fabricante afirma que Pleo RB (la evolución del Pleo original) es una mascota más en casa y que cuenta con personalidad propia.

Este sofisticado robot va aprendiendo con el paso del tiempo y aseguran que no hay dos iguales. Sus creadores afirman que cuenta con “personalidad propia” gracias a la inteligencia artificial que lo gestiona. Y tiene su carácter: unos son más dormilones, otros más activos, los hay que tienen miedo a la oscuridad mientras otros no paran de jugar.

En lo que respecta al ‘hardware’, el amigo cuenta con un sistema de reconocimiento de voz, sensor de luz (sabe cuándo es de día y de noche), sensor de temperatura (si hace mucho frío temblará) e incluso olfato. Se trata de un juguete muy divertido y adictivo, y que cuenta, además, con toda una comunidad en la red. Pero hacerse con uno no resulta barato: 229 euros.

Kisai Spider (124€)
Hace unas semanas nos hicimos eco desde estas líneas de un peculiar fabricante japonés que entendía el hecho de mirar la hora como un arte, o más bien, como una moda. La idea detrás de sus relojes consiste en no facilitar la lectura de la hora, sino que ésta suponga un auténtico reto para el propietario, que al final, suponemos, o acaba acostumbrándose y haciéndose a la mecánica o lo da por imposible.

El caso es que los portadores de cualquiera de los modelos de Tokyoflash no pasarán desapercibidos cuando despejen su muñeca y digan aquello de “vaya, llego tarde”. De todo el extenso catálogo del fabricante nipón, le proponemos el Spider, el último en incorporarse a la familia y posiblemente uno de los más espectaculares.

Su peculiaridad es que es transparente: uno puede ver lo que hay al otro lado de la pantalla, y como es norma en la casa, debe aprender a descifrar la hora. En este modelo ésta llega dispuesta en figuras geométricas que ocultan números. Llamativo, divertido, pero sobre todo, muy original. Está ya a la venta por 124 euros.

WeMo (49€)
Ah, la domótica. Uno siempre piensa en lo maravilloso que tiene que ser encender la calefacción de casa mientras se dirige a ella en la mitad de un atasco, o bien encender o apagar las luces de la casa sin levantarse del sofá. WeMo permite estas funciones y muchas más de una forma sencilla, económica y sin necesidad de obras.

El conjunto se compone de una serie de adaptadores que se conectan al enchufe y a la red wifi de su casa, de forma que puedan ser gestionadas por el iPhone (por el momento sólo hay una aplicación para iOS, aunque están desarrollando su versión en Android), además de otro conjunto con sensor de movimiento, de tal manera que las luces de una determinada habitación se enciendan o apaguen en función de la presencia o no de gente.

Imaginen el ahorro en electricidad. Pero lo mejor es que Belkin, su fabricante, ha combinado el peculiar producto con las redes sociales y con el servicio en web IFTTT, que permite programar en web múltiples servicios. Domótica de andar por casa, pero efectiva, sencilla, y al alcance de más bolsillos que las instalaciones domóticas convencionales. Cada enchufe está a la venta por un precio de 49 dólares.

Báscula Withings (129€)
El fabricante francés Withings lleva tiempo en el mercado ofreciendo dispositivos que, al igual que sucedía con WeMo, se aprovechan de las posibilidades que ofrece la red wifi de su casa para vitaminar múltiples equipos. Entre ellos, nos quedamos con su última versión de la báscula que vio la luz el pasado mes de septiembre.

La idea es brillante: el dispositivo registra el peso de la persona en cuestión (cuenta, además, con varios perfiles de forma que sabe qué persona está pesándose en cada momento) y transmite esta información de forma inalámbrica a la red, de forma que puede trazar su evolución a través del ordenador.

También cuenta con una aplicación para el iPhone en la que podrá seguir la evolución de su peso, marcarse objetivos, establecer recordatorios, e integrar el servicio con otras ‘apps’ orientadas al deporte de forma que contribuyan a que luzca la figura deseada. Puede hacerse con una por 129 euros.

[Via Elconfidencial]

Si te ha gustado este artículo puedes completarlo dejando un comentario o bien puedes suscribirte al feed y recibir las entradas futuras en tu lector de feeds.

Comentarios

No hay comentarios todavía.

Deja tu comentario

(requerido)

(requerido)