¿Me ajuntas? versión 2.0

La chica mona se ha convertido en una señora y el capitán del equipo echó barriga. El empollón triunfó pero sigue siendo repelente y el abusón, un borde. La escena se repite en un millón de películas: las reuniones de antiguos alumnos pueden ser un infierno social en el que un montón de desconocidos te siguen llamando “gordi” o “cuatrojos” aunque ya te hayas operado de lo uno y lo otro. Y sin embargo, nos encanta enterarnos de cómo trata la vida a gente con la que hace décadas no manteníamos el contacto y con la que compartimos muy poco aparte de un pupitre en tiempos de maricastaña (o de cuándo se decía “de maricastaña”). El ímpetu nostálgico por reencontrar antiguos compañeros siempre ha existido pero ahora es más fácil.
“Yo nunca había olvidado a aquella gente que fue tan importante para mí durante tantos años, pero sin Facebook no habría hecho el esfuerzo por reencontrarles”, admite Irma Sánchez (35 años, 53 amigos), que hace unos meses se apuntó a la página de ex alumnos de su colegio de primaria C.E.I.P. La Lomada de San Sebastían de La Gomera (134 seguidores). En la web existen miles de grupos como este. No en vano una de las diez categorías (negocios, música, deporte…) a elegir cuando se crea un grupo es “Estudiantes”, subtipo “Antiguos Alumnos” (si quiere abrir el baúl de los recuerdos pruebe a buscar el nombre de su escuela de primaria y descubra un paraíso de anécdotas sobre el profesor que le cateó lengua en la EGB, eso que ahora llaman ESO).
También hay rastreadores solitarios. ¿Quién no ha recibido un mensaje preguntando ‘qué es de tu vida’ de un antiguo compañerito? Parece que incluso aquel que te pegaba en el recreo quiere ser tu amigo. Y cabe preguntarse, ¿por qué tras 30 años sin interesarse por mí me buscan ahora?
Quizás la primera explicación de este revival amistoso sea que un amigo de Facebook no es realmente un amigo. “Es un uso inadecuado del término”, explica Isidro Maya Jariego profesor de Psicología Social de la Universidad de Sevilla y editor de Redes, Revista Hispana para el Análisis de Redes Sociales (41 años, 74 amigos en Facebook). “Contactos es un término más adecuado, Facebook es un contexto de socialización peculiar, como puede ser una plaza o un bar, y en ese contexto, estos contactos del pasado simplemente aparecen porque la plataforma facilita y promueve la reactivación de relaciones latentes”. Según el experto, a veces parece que la herramienta “elige por ti”, es decir, que los amigos de amigos te crecen como enanos. El “networking” surgió en entornos laborales donde los contactos “son capital” y se tienden a acumular cuantos más mejor. “Pero ahora la gente lo usa como un juego”, continúa el psicólogo, “busca o encuentra a gente que fue a su colegio porque puede, porque el medio se lo permite”.
Es decir, que somos tan curiosos como vagos. Como ya no hace falta rebuscar el teléfono de la casa de los padres de nadie, ahora sí queremos saber qué fue de aquel amigo del alma. Basta con pasar lista mentalmente e ir tecleando nombres en Facebook.
-¿Fulanito de tal?
- Presente.
-Menganito de cual quiere ser tu amigo, ¿confirmar o ignorar?
Es el “¿Me ajuntas?” versión 2.0. De hecho, Facebook tiene muchas cosas que recuerdan al cole y al insti: la importancia de ser aceptado por el grupo, la compulsión por airear tus gustos musicales o cinematográficos, la necesidad de ser gracioso u ocurrente; y la exhibición constante de quiénes son tus amigos, y sobre todo, de cuántos tienes. No es tan raro entonces que se haya convertido en el magma ideal para retomar relaciones largamente olvidadas. (Sobre todo para las generaciones que estudiaron antes de Internet y los móviles; esto de reconectar es cosa de mayores).
Cuando hace unas semanas el grupo “Ex alumnos del colegio de las monjas de Ribadeo (Sagrado Corazón De Jesús)” alcanzó los 500 miembros, su creadora colgó un vídeo con las fotos desvaídas que le habían ido llegando y fondo musical de Rosa León (Debajo de un botón tón tón). “Una chapucilla para celebrar los 500″, dice la autora que prefiere que no se publique su nombre (tiene 45 años y 48 amigos en Facebook). “No tengo ningún interés en que los todos los integrantes del grupo conozcan mi identidad, algunos la saben, pero pocos”, explica misteriosa. En su Facebook personal tiene la máxima privacidad y suele rechazar invitaciones de amistad de ex compañeros: “Yo en el colegio era una mosquita muerta, no entiendo porque se quiere hacer amiga mía gente que nunca me dirigió la palabra y que no creo que ni se acuerde de quién soy”. ¿Por qué entonces montar un grupo de reencuentro? “Aburrimiento y morbo”, explica con retranca gallega. “Me acababan de operar, estaba de baja, tenía curiosidad… no esperaba que tanta gente se apuntase, pero ha sido divertido”. Sus recuerdos no son nada románticos: “¡Imagínate!, un colegio de monjas en los setenta era como una burbuja, no nos enterábamos de nada y la disciplina era muy dura”, dice. “Personalmente, no me apetece ver a nadie, sino enterarme qué fue de sus vidas”. Saciada la curiosidad digitalmente, ¿para qué someterse a la posibilidad de una cena incómoda?
“En Facebook desaparece la ansiedad que existe ante las reuniones de ex alumnos, no tienes tantos nervios, no hay tanto misterio ni tanta competencia, puedes asomarte a tu pasado sin la implicación emocional que supone un encuentro cara a cara. Y de llegar éste a producirse, ya no tienes que mantener la interminable conversación sobre qué has hecho en los últimos 30 años porque te has documentado online”, opina el investigador de la Universidad de Stanford y autor del libro La psicología de Facebook BJ Fogg (884 amigos). “Igual que cuando estábamos en el instituto, nos gusta ser aceptados y admirados, somos animales sociales; la diferencia es que ahora no somos tan torpes como entonces, sabemos vendernos mejor: en Facebook la gente cuelga vídeos de sus preciosos hijos, pero no se dedica a airear sus problemas o sus achaques a no ser que sea para bromear sobre ellos. Es un medio ideal para mantener relaciones débiles”.
Pero no seamos cínicos, tiene que haber algo más aparte del deseo de acumular contactos, el morbo y las tardes aburridas sin nada mejor que hacer que ponerse a rebuscar amigos de la infancia. ¿Dónde está el placer?
“Me hizo muchísima ilusión volver a verlos”, dice Irma desde La Gomera. “A mí lo que me gusta es recordar los viejos tiempos, no me interesaba tanto saber lo que está haciendo ahora la gente”. Tanto le gustó compartir fotos y recuerdos que promovió una quedada para convertir en merendola tangible la reunión digital. Para organizar el evento hubo que recurrir al viejo cara a cara: un pequeño grupo se reunió varias veces en la cancha del barrio para cerrar los pormenores (la fiesta sería en la Laguna Grande, abrirían una cuenta para que los asistentes ingresasen 10 euros, sería el 23 de mayo…). Acabaron apareciendo en los periódicos. “Emotivo encuentro de antiguos alumnos y profesores” tituló después La Gomera Noticias, que incluyó una foto del sarao en su artículo. “Fuimos unas 60 personas, casi todos treintañeros, algunas vinieron desde Tenerife, nos lo pasamos bomba, pensamos repetirlo el año que viene”, dice Irma, emocionada. ¿Se retomaron viejas amistades? “Los que seguimos en La Gomera ahora tenemos más contacto, en vez de hola y adiós, nos preguntamos por los niños, sabemos si alguien está enfermo… pero tampoco quedamos, lo divertido es hacerlo con todo el grupo”.
“Reunirte esporádicamente y sin mayor compromiso con gente con la que has compartido experiencias agradables y abstraerte un rato de las complicaciones de la vida adulta tiene su encanto”, opina el catedrático de Psicología Clínica de la Universidad del País Vasco Enrique Echeburua (59 años, 0 amigos porque no está en Facebook, “prefiero distraerme en la naturaleza”, dice). “La nostalgia, como la genealogía, están de moda”, explica, y puntualiza: “No hay nada de malo en hacer concesiones a nuestra infancia perdida, el problema es cuando el pasado pesa más que el presente o el futuro, cuando esa nostalgia encubre una pobreza de tu vida o tus relaciones actuales, la búsqueda de raíces solo es insana cuando es escapista y te quita mucho tiempo”. Así que el boom de rencuentros también puede responder en parte a ese peterpanismo que gastamos. El efecto Cuéntame.
“Nostalgia pura”. Juan Higuera (35 años, 199 amigos) tiene clarísima la motivación que le llevó a crear el grupo “Ex alumnos CP Luis Cernuda” en Facebook (160 miembros). Con la lista de asistencia en la memoria (“¡cómo no me iba a acordar de todos los nombres y apellidos si nos la pasaban todos los días!”) rastreó uno a uno a sus compañeros de la generación del 75, grupo B. La mayoría de los contactados se apuntaron, “aunque hemos tenido algún caso de gente que no quiere saber nada”, admite Juan. Informático de carrera y nostálgico de afición (entre los gustos de su perfil: Star Wars, Grease y series ochenteras como El equipo A o V), Juan había intentado hace años reconectar sin éxito con sus compañeros en webs especializadas (como quefuede.com, tuclase.com o antiguosalumnos.com a las que Facebook ha hecho redundantes). Esta vez lo consiguió y montó una quedada. “Fue superemocionante: yo me abracé con el que había sido mi compañero de pupitre ocho horas al día durante ocho años y nos echamos a llorar como dos idiotas”. Hubo varias sorpresas, la mosquita muerta se había convertido en una mujer extrovertida, el repeinado se hizo hippy, el ligón había descubierto su homosexualidad… Aunque algún romance se despertó con un ingenuo “pues tú a mí me hacías tilín”, los malos rollos se habían superado: “¿Cómo vas a seguir enfadado con el que te pegabas de pequeño? Ya no somos niños”, dice Juan. Desde aquella primera reunión ha perdido la cuenta de las veces que ha quedado con los compañeros con los que hizo mejores migas. Quizás esa es la última motivación para retomar viejas amistades: encontrar nuevos amigos (en el sentido clásico) con quienes mantener relaciones que vayan más allá de un par de comentarios banales en una página web. En todo caso, toca descubrir si aquel niño que fue tan importante para nosotros nos sigue cayendo bien como adulto. “Lógicamente tienes que crear una relación basada en aquel cariño latente pero totalmente nueva, hablar de los profesores y del cole no da para tanto… hay que encontrar nuevos puntos en común, reconectar, pero de verdad”.
Si nunca fuimos amigos, ¿por qué ahora?
En Internet existen decenas de vídeos con parodias sobre cómo sería Facebook “en la vida real”. El protagonista está tranquilamente en su casa (generalmente en pijama, con rulos o viendo la tele) y alguien llama a la puerta. Es un completo desconocido. “Hola, me sentaba detrás de ti en octavo, ¿quieres ser mi amigo?”. “No nos llevábamos muy bien, pero, ¿puedo ver tu álbum?”. “Te acabo de etiquetar en esta foto en la que sales con granos y aparato, ¿te gusta?”. Etcétera. El humor es un síntoma de que estamos ante una situación nueva: ¿Qué hacemos con viejos conocidos que quieren retomar un contacto, aunque sea sólo en Facebook, que ya no nos interesan?
“Cuando te encuentras en la calle o en una reunión con tus ex compañeros te saludas, charlas un rato, la cosa queda ahí y nadie se ofende”, explica el profesor de psicología social Isidro Maya Jariego. “En Facebook no me parece descortés responder amablemente un mensaje del tipo ¿qué es de tu vida? y luego declinar la solicitud de amistad sino quieres compartir más con esa persona”. La idea es que las redes sociales digitales no son “excepcionales”, simplemente no las manejamos del todo.
“Estamos experimentando con la tecnología y podemos ser más o menos competentes y calcular mejor o peor las consecuencias”. Por ejemplo: apremiado por la cortesía o la ilusión del momento uno acepta como “amigo” a un adulto -que puede o no tener nada que ver con el niño que fue- sin prever que lo va a tener en su muro para siempre. Y ese señor calvo que fue Pepito entra a formar parte de un grupo de espectadores de nuestra vida cotidiana entre los que, además de fantasmas de la infancia, hay colegas de la oficina, o peor todavía, jefes. Gente con la que quizás no quieras compartir tu estado de ánimo, tus fotos en bikini o tus aficiones.
“Hay una falta de segregación de espacios sociales en este tipo de redes”, dice Maya Jariego, “pero en el futuro la gente tenderá a hacerlo cada vez más”. Los usuarios seremos más eficientes “gestionando nuestras amistades” (“aunque suene a una contradicción en términos”) y la herramienta permitirá “modular” mejor cuán amigo de cada quien eres.
“La primera vez que me reuní con los creadores de Facebook les dije que era una herramienta torpe porque no permite jugar diferentes roles y segregar las relaciones; ellos me contestaron que su filosofía era ser abiertos”, recuerda el experto en redes de Standford BJ Fogg. “Desde entonces han proporcionado a sus usuarios maneras de crear listas y bloquear contenidos pero casi nadie lo está haciendo”. Fogg (que tiene mil personas en ese limbo de las solicitudes de amistad que ni se aceptan ni se ignoran) apunta dos razones: la gente es por naturaleza perezosa y Facebook no lo pone tan fácil “porque aparte de esa fe en que es bueno compartir todo con todos, cuanto más abiertas sean sus redes más ingresos obtendrán de sus anunciantes”.
La pelota está en el tejado del usuario, hay que pensar antes de agregar. Y si el mal ya está hecho habrá que empezar a echar marcha atrás. “Ignorar o borrar a alguien en Facebook puede resultar violento o incómodo”, admite Maya Jariego, “pero también lo es distanciarse de un amigo en la vida real”. Y eso llevamos años haciéndolo sin pestañear.
[Via ElPais.com]
Aumento a 15 minutos para los vídeos de YouTube

La página web de vídeos que los propios usuarios suben a Internet, Youtube, ha aumentado la duración máxima que pueden tener estos clips. Hasta ahora la duración máxima de los vídeos que se colgaban en YouTube podía ser de 10 minutos pero esa capacidad ha aumentado hasta 15 minutos.
La web, que en la actualidad mantiene un proyecto junto con el director de cine Ridley Scott, presentó recientemente un sistema que permite la retirada inmediata de vídeos sujetos a derechos de autor. En abril, la web tuvo que retirar todos los vídeos paródicos de la película El Hundimiento, donde Hitler se lamenta de todo tipo de temas.
Ahora los vigilantes de los vídeos en Youtube tendrál algo más de trabajo, con el aumento de la duración máxima de los vídeos.
Y para celebrar esta optimización la web ha convocado el concurso “15 minutos de fama”. Un concurso en el que YouTube invita a sus seguidores a aprovechar al máximo esos cinco minutos adicionales en un vídeo en el que relaten aquello que les gustaría que el mundo supiera de ellos.
[Via Público.es]
La CE cree que el cargador único de móviles podrá comercializarse en 2011

El modelo único de cargador de móviles que la industria europea se comprometió a desarrollar hace un año estará disponible a la venta desde principios de 2011 y servirá para aproximadamente la mitad de los teléfonos en el mercado, según señaló este viernes la Comisión Europea (CE).
“El desarrollo de estándares técnicos para garantizar la compatibilidad y la seguridad de los nuevos cargadores universales está avanzando bien”, indicó el portavoz comunitario, Dennis Abbott, en una comunicación difundida a la prensa. “Se espera que los consumidores puedan utilizar el mismo cargador de talla única para los teléfonos móviles vendido en la Unión Europea (UE) desde comienzos de 2011″, agregó.
La Comisión calcula que ese modelo de cargador, que se conectará mediante “micro USB”, servirá aproximadamente para la mitad de los móviles comercializados en la UE, aunque esa proporción aumentará “progresivamente hasta que virtualmente todo el mercado esté cubierto en unos años”, subrayó el portavoz.
Según explicó Abbott, este “gran paso adelante” no es el resultado de una regulación o legislación comunitaria, ya que es una medida con la que se comprometieron voluntariamente los principales fabricantes europeos de móviles (que producen el 90% de los dispositivos que se venden en la UE) en junio del año pasado, mediante la firma de un memorando de entendimiento con la Comisión.
Bruselas había solicitado previamente a la industria la creación de un cargador único. Para la Comisión, la introducción de un cargador universal “hará la vida más simple” a los consumidores europeos, en el sentido de que no necesitarán comprar uno nuevo con cada teléfono y de que podrán beneficiarse de cargadores “más eficientes y baratos”.
Por otra parte, esta armonización conllevará beneficios medioambientales “significativos”, al reducir el número de cargadores innecesarios y, consecuentemente, el de residuos electrónicos (actualmente se registran 50.000 toneladas al año), apuntó. La Comisión espera asimismo que los nuevos cargadores sean más eficientes y consuman menos energía.
Entre las empresas que por el momento han firmado el documento se encuentran Apple, Emblaze Mobile, Huawei Technologies, LGE, Motorola, NEC, Nokia, Qualcomm, Research in Motion (RIM), Samsung, SonyEricsson, TCT Mobile (ALCATEL) o Texas Instruments, aunque otras compañías pueden sumarse igualmente al memorando.
[Via 20minutos.es]
Amazon lanza un Kindle por 100 euros

Amazon presentó ayer un nuevo modelo de Kindle exclusivamente con conectividad Wi-Fi. Se trata de un lector de lbros electrónicos más económico que podrá adquiririse por 139 dólares (poco más de 100 euros). Además, la compañía presentó su tercera generación de ciberlectores que son más pequeños, con más contraste y más baratos. Los nuevos aparatos serán aproximadamente un 21% más pequeños y un 15% más ligeros que la versión anterior y, sin embargo, serán más baratos que los modelos anteriores, ya que el más caro – con 3G – tendrá un precio de 189 dólares (145 euros).
Los Kindle, disponibles ya en preventa, empezarán a enviarse el 27 de agosto.
El éxito de ventas de Amazon con Kindle ha permitido a Amazon reducir el precio aún cuando rivales como iPad han entrado en el mercado pisando fuerte. “Hemos vendido millones de unidades de la generación previa de Kindle y vamos a vender millones de estos”, afirmó el consejero delegado de la compañía Jeff Bezos, que añadió “Y cuando logras ese tipo de volumen, puedes hacer muchas cosas con los modelos de fabricación y la cadena de suministro para bajar los costes.”
En esta nueva gama de ciberlectores Amazon ha mejorado el contraste en la pantalla, pero el tamaño de la zona de lectura sigue siendo el mismo (seis pulgadas). También aumenta la capacidad del lector, que ahora permite almacenar hasta 3.500 libros, el doble que en los anteriores. Además, ambos modelos tienen una duración de la batería de un mes.
Amazon no da cifras de ventas para el Kindle, pero aseguró la semana pasada que su tasa de crecimiento se triplicó después de recortar su precio en el dispositivo de 259 dólares y aseguró que vendía más libros electrónicos que libros de tapa dura. Apple, por su parte, afirmó que vendió más de 3.000.000 iPads, a partir de 499 dólares, ya que el producto fue introducido en abril.
La decisión de bajar el precio responde a la intención de Amazon de lograr unas ventas masivas, “creemos que la gente va a comprar varios Kindles para sus hogares”. Aunque se espera que el mercado de eclipse en breve el de los ciberlectores, el último movimiento de Amazon da a la compañía un respiro, según el analista de Forrester, James McQuivey. Bezos, por su parte, declinó responder a si Amazon podría obtener beneficios con esta reducción de precios de Kindle. Algunos analistas indican que Amazon en la actualidad obtiene la mayoría de los beneficios de la venta de contenidos, en lugar de la de aparatos. Por último, Bezos reiteró que la compañía está enfocada en mejorar el Kindle y no tiene intenciones de competir más estrechamente con los fabricantes de tabletas como Apple. “Ésta es la tercera generación de Kindle y tendremos una cuarta generación, una quinta generación, una décima y una vigésima. Estaremos trabajando todo el tiempo para perfeccionar el aparato de lectura”.
[Via ElPais.com]
Apple despide al ratón de la mesa

El gigante tecnológico Apple ha presentado el nuevo Magic Trackpad, un “trackpad” (dispositivo táctil que sirve de ratón) semejante a los ya existentes en los portátiles Mac pero para computadoras de sobremesa.
Gracias a su superficie de cristal, el Magic Trackpad inalámbrico, que costará en Estados Unidos 69 dólares y en España 69 euros, permite a los usuarios desplazarse arriba y abajo a través de la pantalla, agrandar o reducir la imagen, girar una imagen moviendo los dedos y usar tres dedos para navegar a través de colecciones de páginas web o de fotos.
El Magic Trackpad está diseñado para acoplarse a la línea de ordenadores de sobremesa iMac y es algo más grande que el que ya viene incorporado en los teclados de los ordenadores Mac.
En cuanto a la renovación de la familia iMac, Apple anunció que esta línea de computadoras será la más rápida hasta la fecha, incorporando los últimos procesadores Intel Core i3, Core i5 y Core i7 y nuevos y potentes gráficos.
“Hemos tomado el mejor ordenador compacto del mundo y lo hemos hecho aún mejor”, dice Philip Schiller, vicepresidente senior de Marketing de Producto mundial de Apple, en referencia a los últimos procesadores, gráficos de alto rendimiento y su singular diseño de aluminio y cristal.
Los nuevos ordenadores se venderán en España a partir de 1.199,00 euros con canon e IVA incluidos (1.012,70 euros sin canon ni IVA) para el modelo de iMac de 21,5 pulgadas con Intel Core i3 a 3,06 GHz y, desde 1.199 dólares, en Estados Unidos.
Por otra parte, Apple anunció también el lanzamiento de una pantalla LED llamada Cinema Display de 27 pulgadas y una resolución de 2560 x 1440, vídeo cámara Sight incorporada, micrófono y altavoces que se vende a partir de septiembre en Estados Unidos por 999 dólares. Las acciones de Apple reaccionaron con subidas a estas novedades.
[Via 20minutos.es]
La llegada del iPhone a España dispara la guerra de tarifas entre las operadoras

El nuevo terminal iPhone 4 llega hoy a las tiendas españolas. Su lanzamiento ha provocado un sinfín de rumores, expectativas y una guerra de ofertas protagonizada por las tres operadoras que comercializarán este smartphone: Telefónica, Vodafone y Orange.
Dichas compañías podrán competir a partir de ahora en la comercialización el último móvil inteligente de Apple así como del modelo anterior, iPhone 3GS, que tenía Telefónica en exclusiva.
Los nuevos actores en este mercado, Vodafone y Orange, han comenzado a celebrarlo con la apertura de nuevas tiendas en varias ciudades, en las que a partir de medianoche se venderán las primeras unidades del nuevo dispositivo.
Como todos los dispositivos de Apple, el nuevo iPhone es un producto muy esperado por un público fiel a la marca.
El iPhone 4 salió a la venta el pasado 24 de junio en Estados Unidos, Japón, Francia, Reino Unido y Alemania y, a 16 de julio, se habían vendido unos tres millones de unidades.
Se trata de un móvil muy delgado, con la antena alrededor de su borde, algo que muy pronto despertó críticas sobre los problemas de cobertura, a las que Apple respondió con fundas que, según la empresa, solucionan el fallo, algo que todavía no ha terminado de convencer del todo a algunos usuarios.
El iPhone 4 aporta la aplicación Facetime, de videollamada con un solo botón, y una nueva pantalla Retina de gran resolución, así como una cámara de 5 megapíxeles con flash Led, grabación de vídeo de alta definición, procesador A4, giroscopio de tres ejes y hasta un 40% más de autonomía en conversación.
El sistema operativo es el nuevo iOS4 de Apple y tiene dos versiones, una de 16 gigas y otra de 32.
¿Cuál es la mejor tarifa?
Los tres operadores ofrecen tarifas especiales que permiten adquirir el nuevo dispositivo desde cero euros, dependiendo de los compromisos de gasto mensual. Aquí están sus tarifas:
MOVISTAR:
iPhone 4 16GB y 32GB con portabilidad Movistar:
Movistar ofrecerá a sus nuevos clientes la posibilidad de adquirir el último modelo de teléfono de iPhone en un margen de precios que oscila entre los 0 euros y los 349 euros en función de la tarifa de datos y voz contratada. Las tarifas de datos para iPhone de Movistar son de 15, 25 y 39 euros en función de la cantidad de datos, en megabytes, que el usuario necesite antes de ver reducida su velocidad 3G tras superar el límite.
Por tanto, para los que elijan la tarifa datos de 15 euros los precios serán de 349, 219 y 129 euros en función de la tarifa de voz elegida, a mayor tarifa menor es el precio de adquisición del teléfono. Los usuarios que opten por la de 25 euros podrán tener un iPhone por 219, 129, 109 y 0 euros en función de la tarifa de voz. Finalmente, aquellos que opten por la tarifa de datos más cara -39 euros al mes- podrán adquirirlo por 0 euros con una tarifa plana de voz obligatoria de 29,9 euros mensuales adicional.
Para el modelo de 32GB las posibilidades de elección se mantienen con una subida de precio respecto del modelo de menor capacidad que ronda los 100 euros adicionales.
iPhone 4 16GB Y 32GB con renovación Movistar:
Aquellos usuarios fieles a Movistar que decidan permanecer con su compañía también tendrán la posibilidad de adquirir el terminal mediante el programa de puntos. Las tarifas de datos se mantienen y el precio del iPhone disminuye en función del número de puntos a gastar. Utilizando el mínimo de 6.500 puntos con todas las tarifas el terminal costaría 393 euros para la tarifa de datos de 15 euros, 302 euros con la tarifa de datos de 25 euros y 211 euros contratando la tarifa de datos de 39 euros que ofrece la operadora.
Como ocurría con los precios por portabilidad, Movistar aumenta el precio del dispositivo en torno a los 100 euros si se desea adquirir el modelo de 32GB en lugar del que permite almacenar hasta 16GB.
VODAFONE:
iPhone 4 16GB y 32GB con portabilidad Vodafone:
Vodafone ofrecerá a los nuevos clientes que quieran aterrizar en la compañía con un iPhone 4 en el bolsillo distintos planes en los que se incluye tanto voz como datos. La inglesa ofrece cuatro tipos de planes a 24 euros, 34,9 euros, 44,9 euros y 74,9 euros al mes. Se diferencian unas de otras en los minutos de voz incluidos ya que todas ellas ofrecen 300MB de bajada a velocidad máxima.
Por tanto, para la tarifa de 24 euros mensuales el iPhone 4 16GB costaría 299 euros, la opción de 34,9 euros mensuales permite adquirir el terminal por 199 euros, la tarifa de 44,9 euros al mes reduce el coste del terminal hasta los 149 euros y la de 74,9 euros mensuales permite adquirirlo a coste cero.
Como en el caso de su rival Movistar, Vodafone mantiene las tarifas y planes para el modelo de 32GB con una subida en el precio de adquisición del terminal de 100 euros.
iPhone 4 16GB Y 32GB con renovación Vodafone:
A falta de mayor información por parte de la compañía, sólo se ha hecho público un ejemplo sobre el coste que tendrá iPhone 4 para los actuales clientes de Vodafone. A través del programa de puntos el iPhone 4 16GB costará a sus clientes 99 euros y 4.000 puntos.
ORANGE:
iPhone 4 16GB Y 32GB con portabilidad Orange:
La filial española de Orange también ofrece a sus nuevos clientes una variedad de cinco tarifas de voz y datos especialmente lanzadas para iPhone 4. A diferencia de Vodafone, en las tarifas de Orange varía el máximo de megabytes descargados antes de verse reducida la velocidad de conexión 3G. De una tarifa a otro cambia, como es habitual, el número de minutos permitidos en la tarifa plana de voz.
La tarifa más económica que ofrece Orange es de 20 euros mensuales dejando el terminal a un coste de 399 euros. Le sigue la tarifa de 32 euros que permite adquirir iPhone 4 por 199 euros. La tercera tarifa, de 42 euros mensuales da la posibilidad de tener el último ’smartphone’ de Apple por 159 euros. La tarifa ‘delfín’ -como se ha bautizado a estas combinaciones- de 59 euros al mes rebaja el terminal hasta los 79 euros mientras que la cuota mensual más cara, por 79 euros, deja el iPhone a coste cero.
Al igual que el resto de operadoras, para el modelo de 32GB las tarifas se mantienen subiendo el precio de adquisición 100 euros respecto al modelo de iPhone de 16GB.
iPhone 4 16GB Y 32GB con renovación Orange:
Orange no ha facilitado datos concretos del coste de iPhone 4 para sus clientes que tengan pensado dar el salto a la última creación de la empresa de Cupertino. Sólo un ejemplo se ha facilitado. Los clientes actuales de Orange dispondrán de ofertas especiales para canjear sus puntos por el nuevo iPhone 4. Para el modelo de 16GB se podrá adquirir a coste cero con 3.500 puntos o a 59 euros con 1.750 puntos.
Otras opciones
Junto con estas ofertas anunciadas por las compañías, las operadoras también ofrecerán el terminal como reclamo para que sus clientes no abandonen la compañía en el caso de que su compromiso de permanencia este acabándose o ya haya finalizado.
En tal caso existe para el cliente la opción conocida como el ‘amago’ de portabilidad mediante la cual, firma un “precontrato” con otro operador. El operador de origen suele hacer una contraoferta para mantener a su cliente, habitualmente, ofreciendo los móviles a un precio menor que en el respectivo programa de puntos de cada compañía.
[Via 20minutos.es]
Dos amigos recorren América según los deseos de internautas

Yacer con hembra autóctona, o sea, de La Pampa; pasear disfrazados de fichas de Tetris; hacer algo que dé mazo envidia… son algunas de las peticiones de los internautas que los viajeros Ignacio Casasnovas y Álex Casero aún no han podido realizar en su largo viaje.
Estos dos ingenieros de telecos dejaron sus trabajos hace tres meses y se fueron, como ellos dicen, “a la épica”, a viajar sin rumbo ni calendario por América del Sur.
Antes de partir abrieron dos páginas en Internet, una para contar sus peripecias y la otra una invitación a recaudar dinero para su aventura. “Nunca pensamos que nos serviría para subvencionar el viaje”, explica Casas. “Era más bien una forma de implicar a los amigos que se quedaban en casa y, sobre todo, un aliciente más para nuestro viaje, una forma de diversión. Y en ese sentido ha sido un éxito”.
Subir el Corcovado en bici
Casas ha regresado a Barcelona después de tres meses, pero Casero sigue con la épica. Ahora en Lima, donde recuerda la petición de los internautas que más les ha costado cumplir: “De la que más orgulloso estoy es del Angliru Corcovado. Subir en bici al Cristo de Corcovado en Río de Janeiro, algo que no se me hubiera ocurrido nunca, pero que al final resultó una experiencia durísima, pero muy satisfactoria. Aparte, una misa en portugués, algunas felicitaciones personalizadas y otras que no se pueden ni nunca se podrán publicar por pudor”.
Álex recuerda lo que les costó montar las webs: “El presupuesto de la página en sí no va más allá de unas cervezas para Lluís, nuestro web master. Hemos sido capaces de implementar toda la tecnología necesaria (tampoco mucha) con cinco o seis euros como máximo. Somos unos apañaos”.
La pareja comenzó en Brasil (“el país más caro y donde nos volaban nuestro ahorros”, explican) y siguió por Argentina, Paraguay, Bolivia (“allí con 10 de euros vivíamos como reyes”), y ahora Perú. El presupuesto de Álex es de 30 euros al día, en total cerca de 10.000, porque piensa seguir hasta Navidad.
La épica del viaje se plasma en unos textos frescos y amenos, con múltiples fotos, en la página Ríetede WillyFog. “Mi equipaje son ocho kilos de mochila”, escribe Álex, “con mucha ropa sucia, bañador, saco de dormir, toalla, medicamentos, libros, cámara… Me acompaña una banderita de España que me regaló el embajador en Bolivia el 11-J, ocho pen drives, monedas de los países por los que paso y recibos de las veces que he sacado dinero o pagado con tarjeta”.
LO QUE QUIERAS: www.loquequieraspor10euros.com/
AMIGOS DE LA ÉPICA: http://rietedewillyfog.com/epica/
[Via ElPais.com]
Música en la mochila

Crear ritmos con el móvil y pincharlos en directo en una macrofiesta. Contactar con un DJ alemán y una vocalista sueca para componer online y a distancia. O remezclar los éxitos de tus artistas favoritos y compartirlos con amigos. Son algunas de las posibilidades que ofrecen nuevos servicios de creación, distribución y acceso a música digital. Con ellos, el concepto tradicional de música desaparece. Los artistas disponen ahora de cientos de herramientas en la Red para crear a coste cero. Y los consumidores ya no se conforman con darle al play. Quieren ser protagonistas.
“¿Por qué no crear piezas musicales que suenen diferente por la mañana y por la noche, cuando llueve o hace sol? Hay que dejar a los oyentes interactuar con el artista”, dice el austriaco Michael Breidenbruecker, cofundador de Last.fm y creador de RJDJ, un software que, agitando el iPhone, tocando la pantalla o hablando al micrófono, permite grabar sonidos psicodélicos sobre una base musical. Se emplea para subir “escenas”, canciones a las que cualquier fan puede añadir su voz y sonidos propios. Sus 50.000 grabaciones han sido descargadas más de dos millones de veces. Kirsty Hawkshaw, ex vocalista del grupo Opus III, improvisa sonidos con él. “Me encantaría utilizarlo en directo en mis conciertos”.
Igual que RJDJ, decenas de servicios como Aviary o MXP4 están reinventando la forma de crear y escuchar. Xavier Serra, director del grupo de tecnologia musical de la Universidad Pompeu Fabra, creadores del Reactable, asegura: “La música ya no es algo inamovible, físico; la frontera entre autor y oyente se está difuminando”.
“La música se está centrando cada vez menos en el artista y más en el contenido. Hemos publicado material de programadores que ha tenido mucho más éxito que el de músicos profesionales”, dice Michael Breidenbruecker, de RJDJ. Surgida a finales de 2008, esta herramienta ofrece a artistas una nueva forma de crear y comercializar (las canciones se venden por 1,59 euros), y a los seguidores, de interactuar con el material.
No es la única. En el lado de la creación, Aviary es el Google Docs de la música: completamente gratis, permite a cualquiera componer en Internet, simulando hasta 50 instrumentos diferentes. Audiotool, Soundation y Looplabs digitalizan en el navegador el equipo necesario, desde sintetizadores a cajas de mezclas y efectos. Y SounCloud envía y comparte a través de la Red y en cuestión de segundos archivos de sonido de gran tamaño. Un arsenal listo para que cualquier novato sin un euro, pero con oído, se lance a componer.
Como consecuencia, la cantidad de música producida y escuchada es ingente. Lo cual genera un problema al consumidor: separar lo bueno de lo malo sin perder el día en ello. Un hueco que nuevas iniciativas están intentando resolver. “Nuestro objetivo es indexar toda la música del mundo, generar algoritmos que analicen la tonalidad de las ondas, el ritmo, las voces, y buscar y sugerir temas a la gente en función de su estado de ánimo y preferencias”, explica Álex Loscos, fundador de BMAT, una start-up ya veterana en España.
BMAT, spin-off del grupo de tecnología musical de la UPF, uno de los más prestigiosos en investigación acústica junto con el Ircam de París y el CCRMA de Stanford (EE UU), cuenta con 30 clientes en 20 países que utilizan su software de recomendación musical. La última, la californiana mSpot, un servicio que permite acceder a la propia colección musical a través de la Red desde un PC o un móvil. Otras iniciativas, como la británica Decibel, han creado una tecnología similar capaz de ordenar y sugerir canciones en función de los gustos del usuario.
Si componer en solitario es fácil, hacerlo en grupo es todavía más sencillo. El mantra de las redes sociales se ha extendido al terreno musical y las herramientas de colaboración ganan terreno. Un ejemplo es FreeSound, una base de datos de 100.000 sonidos bajo licencia Creative Commons a la que 1,5 millones de internautas contribuyen aportando y tomando piezas prestadas.
Hay muchas más. En Indaba Music, una suerte de MySpace para artistas, es posible crear online de forma participativa y en tiempo real. La francesa Ohm Studio conecta a artistas de todo el mundo para componer conjuntamente. Y desde Berlín, Tracks and Fields añade un giro interesante. “Muchos anunciantes acuden a nuestra web en busca de temas para campañas publicitarias; los artistas responden con sus creaciones y, si son buenas, las empresas les compran los derechos”, explica su fundador, Christian Mix-Linzer. Tras 10 años al frente de una discográfica tradicional, se ha pasado a la Red. Su web ya tiene 22.000 artistas registrados y 2.000 canciones hechas en colaboración.
Para evitar conflictos de derechos de autor, estas páginas incluyen la posibilidad de licenciar el trabajo. Si un artista acaba comercializando canciones en las que han participado otros, un acuerdo previo de licencia redistribuye equitativamente los ingresos. “La creación de música pronto moverá más dinero que el consumo de la misma”, cree Mix-Linzer.
Spotify, Moodagent, Zooz Beat…
Al final de la cadena, el consumidor, el aficionado incondicional, empieza a tener muchas más opciones que simplemente darle al play. Sitios como Spotify, Last.fm, Yes.fm son solo la punta del iceberg.
En Mix Cloud los propios músicos recomiendan canciones. “Spotify habla de la sabiduría de la multitud; nosotros hablamos de la sabiduría del experto. Tenemos más de 320.000 visitantes únicos mensuales que descubren música a través de DJ y artistas que suben su trabajo y recomiendan otro”, explica su creador, Nikhil Shah.
Moodagent, de la danesa Syntonetic, permite subir la colección musical al móvil y filtrarla según nuestro estado de ánimo. Más de 2,5 millones de personas lo utilizan. Según su fundador, Peter Berg, “cualquier melómano sabe el tiempo que lleva crear listas de reproducción. Mezclando el factor humano con software, se pueden tener en cinco segundos”.
Y para los más inquietos, otros proponen pasar a la acción. MXP4 remezcla, graba y comparte con amigos canciones de decenas de grupos, desde Pet Shop Boys a The Bravery.
Zooz Beat utiliza los sensores del iPhone para mezclar piezas de los Jackson 5. Y Music Myne organiza competiciones de remixes de Mika o Keane. Escuchar música nunca había sido tan entretenido ni y remezclarla tan fácil.
[Via ElPais.com]
Esta etiqueta inteligente sigue todos sus pasos

Sirven para alertar de robos en las tiendas, para controlar las mercancías de un almacén o para pagar de forma automática en un peaje. Son las etiquetas inteligentes, pequeños chips adheridos a todo tipo de objetos que funcionan mediante radiofrecuencias: desde bolsos hasta pasaportes, pasando por medicamentos o entradas para el fútbol. Su uso sin control ha sido puesto en cuarentena por las autoridades de protección de datos. Se quejan de que pueden invadir la privacidad y poner en riesgo la seguridad de los ciudadanos al poner al descubierto datos personales.
Estos artilugios funcionan mediante tecnología RFID (etiquetas de identificación por radiofrecuencia) y son cada vez más frecuentes en la vida cotidiana. Llevan incorporada una microemisora de radio que en la mayoría de los casos pasa inadvertida. Los consumidores pueden llevarla conectada sin enterarse de que van dejando un rastro sobre sus gustos y comportamientos.
Son un perfecto chivato. Aunque hay que distinguir, al menos, entre dos tipos de tags o etiquetas: las pasivas, que emiten señales solo cuando entran en el campo de acción de un lector, y las activas. El campo de alcance de las primeras varía, dependiendo de muchos factores, entre unos pocos milímetros y los siete metros. Las activas, por su parte, emiten señales todo el día (igual que un teléfono móvil, por ejemplo) y son mucho más caras y menos frecuentes. Se encuentran, por ejemplo, en los peajes automáticos de las autopistas. Se trata de etiquetas inteligentes que almacenan información en un chip de minúsculo tamaño. Un lector permite identificar, a distancia, cualquier producto.
El abaratamiento de costes ha hecho que cada vez proliferen más estos sistemas. En España se calcula que el 3% de las pequeñas y medianas empresas tienen instaladas esta modalidad de etiquetas mientras que en las grandes compañías el porcentaje se eleva al 20%. Según un estudio elaborado por el Instituto Nacional de Tecnología de la Comunicación (Inteco), las empresas dedicadas al transporte y almacenamiento son las que más los emplean. Pero su uso está en plena expansión en otros sectores, como la informática o el comercio.
El Parlamento Europeo ha alertado sobre ellos. El pasado mes de junio instó a los Estados a poner en marcha mecanismos para que el uso de estos artilugios garantice la privacidad y la protección de datos de los ciudadanos. Para preservar los derechos de los usuarios, ese organismo apuesta por crear un marco jurídico europeo que garantice la privacidad de los ciudadanos, y en el que los consumidores tengan derecho a interrumpir en cualquier momento la conexión a estos chips.
La Unión Europea, de hecho, pidió a finales de 2009 a tres entidades europeas de normalización (Celenec, CEN y ETSI) un estudio sobre la posible regularización para proteger al consumidor final. Actualmente una comisión estudia la creación de un logo que identifique la tecnología RFID -de la misma forma que ahora se indica la presencia de cámaras de vigilancia- y se está debatiendo el establecimiento de niveles de intrusión en la privacidad, según Paloma Llaneza, abogada especializada en nuevas tecnologías.
La industria, por su parte, defiende las utilidades de esta tecnología y niega que pueda llegar a emplearse para intromisiones en la intimidad del consumidor. En opinión de Sergi Cardona, responsable de RFID en la Asociación Española de Codificación Comercial (AECOC), se suele dar protagonismo al “mal uso” de los sistemas de identificación de radiofrecuencia pese a que es “el mismo que se puede dar a cualquier tecnología”.
Aplicando las recomendaciones europeas (desactivando por defecto el tag en el punto de venta a no ser que el usuario indique específicamente lo contrario, por ejemplo) no debería haber inconvenientes ni se debería destapar ningún dato personal del cliente, para Cardona. Además, de este modo se sacaría partido a los beneficios del RFID “consiguiendo una gestión empresarial más eficiente, ofreciendo al cliente más facilidades en el momento de pago…”
Pero los riesgos están ahí. La Agencia Española de Protección de Datos, especialmente alerta a cualquier posible vulneración de la privacidad, ha lanzado la voz de alarma. Advierte de que, pese a las bondades que puedan tener estos mecanismos, es necesario que se exijan garantías para prevenir los efectos perversos. Para evitar riesgos, la Agencia de Protección de Datos y el Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación han editado una guía para que el usuario pueda defenderse de estos supuestos “perros guardianes”. Aconsejan que se inutilicen, desactiven o destruyan cuando el usuario haya efectuado una compra en una tienda y, en todo caso, creen necesario que el ciudadano sea informado del uso de estos artilugios. Se evitaría así que algunos objetos, un bolso, por ejemplo, pitaran al pasar por un establecimiento para alarma y sorpresa de su propietaria, como ha ocurrido en determinadas tiendas de Madrid. No obstante, desde AECOC insisten en que las utilidades de esas etiquetas antihurto son “muy diferentes” de las etiquetas RFID. Aunque ambos dispositivos se basan en los sistemas de radiofrecuencia, según esta asociación, el chip antirrobo no identifica en modo alguno el artículo, con lo que no compromete la privacidad del consumidor.
El sistema RFID -al que los expertos denominan el Internet de las cosas- permite vincular los objetos que se mueven, identificarlos y controlarlos. Pueden llegar a dar información suficiente para la localización de una persona. “Entre las empresas españolas, el uso es todavía incipiente, pero las previsiones apuntan a un crecimiento exponencial en los próximos años”.
Aunque también pueden ser de uso personal. Los padres, por ejemplo, pueden instalar estos dispositivos en pulseras o en prendas de ropa o bajo la piel para tener localizados minuto a minuto a sus hijos. Algunos hospitales, como el Clínic de Barcelona, han puesto en marcha un sistema de identificación y seguimiento de sus pacientes por radiofrecuencia. Con esta fórmula persiguen mejorar la seguridad y calidad asistenciales de los pacientes.
Como todo, la tecnología tiene dos caras. Pablo Sancho, director comercial de Asís Consultores -que se encarga de implantar estas etiquetas, por ejemplo, en lavanderías industriales- destaca que la identificación y la preparación logística de una sola prenda con código de barras tarda 16 segundos, mientras que con tags se gestionan hasta 150 prendas en unos 10 segundos. “El RFID es el futuro”, asegura Sancho, y su uso no supondrá un problema siempre que “no se grabe nada en el tag, sino en una base de datos local que solo las personas autorizadas puedan consultar”. Además, recalca que “a nivel de privacidad de la información, quizá está en una posición más vulnerable el usuario que entra a ver cualquier información vía Bluetooth en su móvil” puesto que la información en el RFID va “encriptada y codificada”.
¿Pueden estos dispositivos transmitir algún tipo de información personal? “Solamente podrían hacerlo, quizá, los de tipo activo. Y en caso de que lo hicieran los pasivos, siempre transmitirían información que tú hayas autorizado. Además, previamente esa información está codificada y almacenada en una base de datos. No tengo ningún cliente que haya grabado información relevante en el tag”, asegura Sancho.
Para Protección de Datos, el principal ataque que puede sufrir la privacidad del usuario es el intento de lectura de la información personal y privada almacenada en estos dispositivos. Y pone como ejemplo las pegatinas adheridas a la ropa: “Pueden ofrecer información capaz de elaborar un perfil con los gustos o aficiones de una persona a partir de sus compras”.
Aun con un mal uso, la información delicada “no está específicamente en la tarjeta, se necesitaría acceder a un sistema de información”, replica Cardona.
Daniel Alguacil, editor del portal especializado RFID-Spain, añade que reunir datos que puedan llegar a identificar a un consumidor “requeriría una extraordinaria universalización, una implementación a nivel global que a día de hoy no existe”. Además, asegura que los “hipotéticos” riesgos para la intimidad que según algunos implica el RFID no son comparables a las ventajas del sistema: “Posibilita la reducción de precios, genera muchísimos puestos de trabajo, aumenta la competitividad de las empresas…”.
Existen interminables debates entre defensores y detractores. Fuentes de la industria descartan que la distancia de lectura de las tarjetas pueda suponer un factor de riesgo (“hay que estar bastante cerca” para leer una tarjeta pasiva, según Sergi Cardona), mientras que la percepción generalizada se inclina porque “pueden ser leídas a distintas distancias y eso puede suponer un problema”, según Llaneza. Además, para la abogada, el problema principal se encuentra en el “tipo de información que llevan dentro y en la combinación que se pueda hacer con otro tipo de etiquetas”.
Además, señala Llaneza, los lectores de etiquetas pueden estar en cualquier parte. “Imagínate que llevas una cartera que has comprado en una gran superficie. En ella llevas el nuevo pasaporte europeo -que lleva una etiqueta RFID dentro-, y una medicación identificada con este mismo sistema. Al pasar por el lector de la gran superficie, o por un lector pirata, alguien podría leer todo lo que llevas en el bolso y saber así si quieren robarte o no”. En cuanto al uso no delictivo, los expertos alertan de que los comercios podrían llegar a averiguar el perfil del cliente que entra por la puerta: ¿está enfermo? ¿qué productos compra?.
“La gran cuestión, según Llaneza”, es “qué información va incluida en la etiqueta RFID”. ¿Datos personales, información sobre los hábitos de consumo y estilo de vida pero sin nombre ni apellidos…?”. Los expertos exigen que se asegure la codificación de la información, que se asegure que las redes de comunicación estén totalmente protegidas para evitar el pirateo y que las etiquetas no identifiquen al usuario final.
Riesgos para los consumidores
- Accesos no permitidos a las etiquetas. Las tarjetas RFID pueden contener datos personales (nombres, fechas de nacimiento, direcciones…) o tenerlos asociados a un sistema central. El ataque puede dirigirse contra ambos.
- Rastreo. Una etiqueta RFID que contenga datos personales y sea utilizada para pagar compras, transportes públicos, accesos a recintos, etcétera, podría servir también para observar y clasificar a un consumidor según sus gustos, edad y otras características.
- Análisis de comportamientos. Empleando técnicas de minería de datos (extracción de información a partir de las bases de datos), se pueden analizar comportamientos individuales y así definir perfiles de consumo para diseñar y orientar las estrategias publicitarias de las empresas.
- Aislamiento de etiquetas. Consiste en el bloqueo de la comunicación entre lector y etiqueta, mediante, por ejemplo, una jaula de Faraday o revestimiento metálico que impide que penetren las ondas de radio.
- Saturación del servicio. Se satura el sistema enviando de forma masiva más datos de los que este es capaz de procesar. Invalida el sistema para la detección de etiquetas, con lo que los objetos etiquetados escapan al control del sistema. Puede ser utilizado para la sustracción de mercancía a pequeña o gran escala.
- Inutilización de las tarjetas. El atacante puede inhabilitar las etiquetas sometiéndolas a un fuerte campo electromagnético.
- Suplantación. Consiste en el envío de información falsa, por ejemplo, sustituyendo una tarjeta RFID por otra para comprar productos al precio de otros más baratos.
- Inserción. Se insertan comandos ejecutables en la memoria de datos de una etiqueta donde habitualmente se esperan datos. Los comandos pueden inhabilitar lectores y otros elementos del sistema para desactivar el sistema permitiendo algún tipo de fraude, o una denegación de servicio.
- Repetición. El atacante envía al lector RFID una señal que reproduce la de una etiqueta válida, suplantando la identidad.
- Ataque ‘Man in the Middle’. El atacante interviene en la comunicación entre dispositivo y lector, reemplazando a una de las dos partes. De esta manera puede interceptar información.
- Clonación de la tarjeta RFID. A partir de la comunicación entre una etiqueta y el lector, se copian dichos datos y se replican en otra etiqueta RFID para ser utilizados posteriormente.
[Via ElPais.com]
Hackear el iPhone no es ilegal

La oficina de Derechos de Autor de Estados Unidos ha legalizado la ruptura de la protección de los móviles y otros aparatos con el fin de permitir la ejecución de aplicaciones de software. La oficina de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, revisa sus normas de copyright cada tres años. Sobre su mesa había una petición de Apple en contra de la decisión adoptada.
La relajación de las medidas de copyright también llega al sistema de protección de los DVD, el llamado DRM, que se podrá violar en el caso de usos educativos y en la documentación de películas, aunque no para hacer copias de seguridad ni en el caso de los videojuegos y Blu-ray.
Apple había realizado una campaña en contra, alegando que desbloquear su iPhone abría la puerta a “la posibilidad de daños al móvil y a defectos en el funcionamiento del teléfono y sus aplicaciones”. Según el fabricante, recibe”millones de casos” de problemas por el desbloqueo de sus iPhone. “Legitimar el desbloqueo significaría un aumento de virus en los aparatos”. Apple nunca ha demandado a ningún propietario de iPhone por romper sus sistema de seguridad, aunque en febrero de 209 calculó que más de 400.000 lo habían hecho.
Por el otro lado, la Electronic Frontier Foundation había pedido que se ampliara el número de excepciones al desbloqueo de aparatos, por lo que mostró su satisfacción por la actualización de la norma, que siempre había calificado de”demasiado amplia”.
[Via ElPais.com]












